Formación

¿Qué buscas joven? 

 

¿Por qué te has decidido a participar en la Jornada Mundial de la Juventud como peregrino?

 

¿Hacia dónde caminas?

Has decidido iniciar un hermoso caminar, un caminar que te llevará a un gran encuentro con la Iglesia y con Cristo bajo el lema “Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe” (Col 2,7).

Respondiendo a la primera pregunta planteada, todos buscamos una verdadera felicidad, una razón para vivir, una razón para amar y poder llegar a comprender quiénes somos.  Son deseos que se mantienen siempre en nuestro corazón y que a veces se ven frustrados o imposibles al confrontarnos con la realidad en la que vivimos cada uno de nosotros.  Así que todos estamos en ese camino, un camino que vamos haciendo buscando respuestas.

Y ahora podemos pasar a las dos siguientes preguntas.  Ser peregrino en la JMJ de Madrid 2011… ¿Por qué ser peregrino o dicho de otro modo, hacia dónde caminas?  El peregrino camina en búsqueda del Dios vivo, en búsqueda de aquél en quien cree encontrar sus repuestas; o podríamos decirlo de una mejor manera, en la búsqueda de Aquél que ES LA RESPUESTA.

Cuando estamos en una búsqueda constante y no encontramos respuestas nos desesperanzamos; sentimos que no hay nada más… Pero en este camino queremos decirte que hay MÁS.  Que hay alguien más con quien puedes dialogar.  Una persona que se detiene y te ve con cariño (Mc 10, 21); una persona en la que puedes cimentar tu vida y desde donde puedes vivir con mayor libertad.
Él es la Esperanza, Él es la Respuesta y Él es la razón, para todo aquél que desee: Arraigarse y edificarse en Él, firme en la fe.  Ya que sólo podemos esperar algo que sabemos que va a llegar; sólo podemos confiar en alguien que sabemos que nos ama y no nos va a fallar.

Éste es el camino que queremos hacer juntos.  Un camino de preguntas y respuestas;  un camino para conocer tu fe y conocerte a ti mismo, para que puedas estar preparado para el GRAN ENCUENTRO y para que puedas estar preparado a dar una respuesta, a tomar una postura, desde tu libertad como cristiano y así poder llegar a decir como Pablo, "ya no soy yo el que vive, sino que es Cristo el que vive en mí" (cf. Gal 2, 20).

Ahora  queremos presentarte lo que mencionan algunos documentos de la Iglesia sobre la importancia de la formación de nosotros los laicos.
Un camino de formacion

Madurar continuamente


El hombre es interpelado en su libertad por la llamada de Dios a crecer, a madurar, a dar fruto.  No puede dejar de responder; no puede dejar de asumir su personal responsabilidad  (Cf. Jn. 15, 6).  Es en este diálogo entre Dios que llama y la persona interpelada en su responsabilidad que se sitúa la posibilidad (es más, la necesidad) de una formación integral y permanente de los fieles laicos.  La formación cristiana es un continuo proceso personal de maduración en la fe y de configuración con Cristo, según la voluntad del Padre, con la guía del Espíritu Santo.2

Descubrir y vivir la propia vocación y misión 3

El objetivo de la formación es “el descubrimiento cada vez más claro de la propia vocación y la disponibilidad siempre mayor para vivirla en el cumplimiento de la propia misión”.  Ésta vocación y misión personal define la dignidad y la responsabilidad de toda la obra formativa, ordenada al reconocimiento gozoso y agradecido de tal dignidad y al desempeño fiel y generoso de tal responsabilidad.

Y para actuar con fidelidad a la voluntad de Dios hay que ser capaz y hacerse cada vez más capaz. Dios dará la fuerza para el cumplimiento de la misión, pero también con la libre y responsable colaboración de cada uno de nosotros.
El itinerario formativo del seguidor de Jesús hunde sus raíces en la naturaleza dinámica de la persona y de la invitación personal de Jesucristo, que llama a los suyos por su nombre, y éstos lo siguen porque conocen su voz… El seguimiento es fruto de una fascinación que responde al deseo de realización humana, al deseo de vida plena.4

Así que, la tarea maravillosa y esforzada que espera a todos los fieles laicos, a todos los cristianos, sin pausa alguna es conocer cada vez más las riquezas de la fe y del Bautismo y vivirlas en creciente plenitud.

 

1. Félix Serrano, “Formación de los laicos cuaderno #8”  p. 3
2. Cf. CFL 57
3. Cf. ibíd. 58
4. Cf. Aparecida 277
5. Cf. 1P 2, 2

Un camino de formación

La formación de los laicos es de suma importancia para el proceso de una auténtica revalorización de los laicos.  La escasa formación en todos los órdenes ha sido una de las causas de que fueran considerados cristianos de segunda o tercera clase. 1   

1. Félix Serrano, “Formación de los laicos cuaderno #8”  p. 3

 

 

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